Después de seis años trabajando en un contexto
escolar multicultural como el australiano, la incorporación
a un aula de Primaria de un colegio de la
Costa del Sol, nos lleva a percatarnos de que nuestras
aulas han cambiado, y la riqueza de culturas
concurrentes no tiene nada que envidiar a la que
se da en las antípodas. La suerte de trabajar en las
ATAL (Aulas Temporales de Adaptación Lingüística)
nos permitió poder ayudar en esta multicolor Babel
infantil formada por un 65% de alumnado procedente
de 37 países diferentes.
Compartimos la convicción de que la escuela es un
lugar donde niños y niñas no van a aprender sólo
contenidos, sino estrategias para descubrir el
conocimiento de manera cooperativa, así como
valores básicos para la convivencia cotidiana.
Además consideramos que la mejor manera de
adquirir una lengua es interactuando con quienes
la hablan y que el aula de referencia es un vínculo
importante que permite evitar la segregación.
Por ello, nos propusimos analizar la posibilidad de
apoyar a este alumnado dentro del aula de
referencia en la que está escolarizado con sus
iguales. Se pretendía trabajar con todo el grupo,
no importando cuál fuera el nivel de competencia
en español de quienes lo componían, intentando
no sólo transmitir la lengua sino también valores y
actitudes como el reconocimiento y el respeto
mutuo o la aceptación y la valoración positiva de
la diversidad como algo natural y normal, de manera
que fuera un proceso enriquecedor para
todas las personas.

- Cómo integrar lingüísticamente al alumnado inmigrante